domingo, 13 de septiembre de 2009

Kyoto

Hola a todos!!

Como llevo un par de días de retraso en la crónica, dejémonos de introducciones y vayamos al lío.

Empecemos por lo que desayuné ayer:


Lo mejor para empezar el día
Ayer empezamos el día intentando ver el palacio imperial, pero como resulta que era sábado estaba cerrado. (no sabía yo que la casa imperial libraba los fines de semana). Así que cambiamos de planes y fuimos a ver el castillo de Nijo. El día estaba revueltillo, así que nos pareció una buena idea estar bajo techo. Por desgracia no dejan hacer fotos en el interior (ooohhh), pero tengo algunas del exterior (bieeen).
¿Quién no tiene una casa de té en el jardin?
Como veis estaba lloviznando. Era engorroso, pero no molestaba demasiado. El castillo es precioso por dentro, lástima que al no tener iluminación y al estar nublado no se veía muy bien ( bueno, ya sabéis que yo estoy pelín cegata ). De todos modos, lo mejor del día nos pasó al salir a la calle. Íbamos camino del metro cuando vimos a dos japoneses vestidos muy formalitos hablando animadamente. En cuanto nos acercamos se nos quedaron mirando fijamente y al pasar por su lado nos abordaron. Yo pensaba que nos iban a preguntar lo típico (Where are you from? Baruserona?oshoshoshosho,etc) y en efecto empezaron por ahí. La verdad es que al verlos a los dos tan trajeados y tan interesados en  nuestra nacionalidad pensamos que serían de alguna agencia de esas que organizan tours para guiris. Lo alucinante empezó cuando el más joven, al oir que éramos de spain, empezó a hablar en un español bastante decente: "Hola, ¿Qué tal? Me llamo Yuta"  Nosotras respondimos muy educadas y bastante divertidas "Hola,qué tal, mucho gusto" .Pero entonces el tío se puso a hablar en un inglés ajaponesado muy rápido y entre el galimatías entendí una sola palabra : Bible. Al ver mi cara de pasmo y al darse cuenta de que no pillábamos el tema nos dijo en un perfecto español : TESTIGOS DE JEHOVÁ. Y nos preguntó si estábamos interesadas en charlar un rato sobre su religión. Qué fuerteeeeee!!!! Evidentemente huímos de allí cames ajudeu-me partiéndonos de risa. Para flipar,en medio de Kyoto y nos encontramos a un testigo de jehová  japonés que habla español. Aunque hay que reconocer que, para estar en misión evangelizadora, Yuta fue encantador.
Y después decidimos ir al santuario de Fushimi Inari, que es ese tan bonito de las miles de torii. Estaba lloviendo, pero pensamos que no era para tanto. Error, como saben todos los que han estado en este país. Porque aquí está soleado y al momento llega una nube negra que te deja chupido. Imagínate lo que puede pasar si ya está lloviznando. Efectivamente, nos diluvió. Por eso las fotos son un asquete, pero ahí van:
Las torii están alineadas a lo largo del camino que sube a la montaña, así que nos pegamos un ratazo trepando bajo la lluvia. Al final me sentía como un tropezón en una sopa. Llegamos hasta la cima por orgullo, y porque la verdad es que incluso en esas condiciones era un sitio precioso. Por suerte las nubes nos concedieron algo de tregua arriba, en el altar principal. Allí está el kami y hay montones de toriis pequeñitas de ofrenda. Pero antes debería haber explicado que Inari es la divinidad zorro, que concede favores de carácter material, y por eso las empresas y la gente de negocios ofrendan las torii para tener fortuna. Cada una de ellas lleva grabados el nombre del donante, la fecha y puede que algo más porque no entendía casi nada de lo que pone ( hay que ver cómo vuelan de la memoria los kanjis,juas). En fin, fotos de la cima:
Toriis pequeñas, o sea, toritos  :-)
El amigo Inari que, como en occidente, representa la astucia y es un pelín liante y travieso
También los hay fashion
Vista frontal del altar
Llegadas a este punto estábamos totalmente mojadas y congeladas, pero valió la pena. Lástima de tiempo, porque con sol debe ser un paseo impresionante. Volvimos a nuestro hotel molidas pero satisfechas, con ánimos renovados al ver que el pronóstico del tiempo para hoy era de solazo. Así que hicimos la firme promesa de aprovechar el día al máximo. Y vaya si lo hemos hecho, tengo los tobillos como huesos para caldo. Pero no quiero excederme, creo que con esto basta por hoy y además así sigo mi tendencia de escribir el día después. Sin embargo, antes de despedirme, unas imágenes impactantes que he captado hoy
 Paseando a la hiena
Los ositos de peluche también tienen hobbies
Y se relajan como todo el mundo
Aprovechando el espacio al máximo
Las ranas comen pesses
Un bar de queso. Mágico.

1 comentario:

  1. MacMardigan:

    Que xulo..... pensaba que estariais mas dias en Hokkaido...

    Sigue escribiendo una entrada diaria, así me entretengo un ratín en el curro...

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