martes, 8 de septiembre de 2009

Todo viaje tiene su fin


Aunque no lo parezca,nen. POR FIN ESTAMOS EN KUSHIRO, el pueblo de Hokkaido desde el cual alquilaremos un coche mañana. Nos ha costado Dios y Ayuda llegar hasta aquí, pero por fin estoy en una habitación con una camita que dice mi nombre seductoramente ("paaatriiiii...")

Los vuelos bien, al final me he endrogao lo mínimo y he aguantado cual campeona, aunque las 11 horas desde París a Tokyo fueron aburridísimas. Encima no pudieron sentarnos juntas y acabé empanada entre dos muchachos muy sosos, lo cual propició escenas de dudoso gusto en cuanto nos quedamos los tres dormidos a la pata al aire. El vuelo interno a Hokkaido estupendo, me gustó tanto que me relajé y todo (Estoy mutando!!!).













Algún problemillas con los transbordos porque voy empanadilla, pero Susana lo resolvió todo presto a pesar de no tener ni papa de japonés. (A efectos prácticos, yo tampoco la tengo).
De momento el plan de la noche (Aquí son las 20 y pico) es cenar algo guarrete y rápido y luego pegarnos un baño de cagarse ya dormir. Relax total, que falta nos hace. Para eso tenemos habitaciones individuales, para reponer las pilas.














Per cert, mis piernas conservan una forma humana bastante aceptable, así que...vivan las medias!!
Y los váteres fashion, que no falten

1 comentario:

  1. MacMarcus MacMardigan:

    explícanoslo todo, bandida!!! Está todo igual que lo dejamos?? Alguna pandereta debe faltar jajajaja

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