Hola amigüitos. Estamos tiradísimas en el Charles de Gaulle esperando a que sean las 19:20, hora en la que sale nuestro avión. El vuelo hasta aquí ha estado muy bien, todo correcto y además cortísimo (esto último podría ser una experiencia subjetiva inducida psicotrópicamente).
Para no perder la tradición de este hermoso aeropuerto,al pasar por el arco alguien ha decidido que no molo y han hecho sonar el "ring", tras lo cual ha llegado la entrañable chiquilla con el detector portátil, el cacheo y el registro de todas mis pertenencias. Ah, el dulce y evocativo sabor de la humillación...
El caso es que tamos aburridicas y pagando una pasta por todo, desde el agua putufuá, que sale del rincón más enigmático del wáter del papa (digo yo, porque vaya precios) a esta conexión de wifi que no tiene nada de gratix gratix. Así que igual mejor me voy despidiendo ya. De momento todo OK, tamos bien, pelín ralladas, pero con la moral alta. Lo bueno de estas esperas sin fin es que ni miedo a volar ni nada, oiga, estás deseando subir al puñetero avión ya para perder de vista este horror de moqueta y este ambiente depresivo.
Así que au revoire, próxima parada Japón.
Me vi a endrogar un pelín más, que casi sueno coherente y todo. :-P
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Oh la la, todavía recuerdo el sablazo que me pegaron ahí mismo por un café con leche 4€
ResponderEliminarAquí os dejo una frase que os será de mucha ayuda ;D
Supeingo no dekiru hito wa imasu ka
(busco a alguien que hable apañollll)
Sayounara